Mosaikos

Schlomo, rescatando pedacitos de vida

Eduardo Galeano

Una celebración de la fantasía

Miércoles, Agosto 2nd, 2006

PeladitoFue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había desprendido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, por que la estaba usando en no se que aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.

Y súbitamente, se corrió la voz. Y de buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitos cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemando; había quien quería un cóndor y quién una serpiente, y otros preferían loritos o lechuzas y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón

Y entonces en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba mas de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:

- Me lo mandó un tío mió, que vive en Lima –dijo.

- ¿Y anda bien? -le pregunté.

- Atrasa un poco -reconoció.

Eduardo Galeano, Libro de los abrazos (1989)

Fotos en Flickr: ChiquititaLa chica y SteveJoselito y Coke en tandemPatente: Web accesibles

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